El gran maestro Emilio Balcarce, se despidió de la Orquesta Escuela de Tango de Buenos Aires
01/07/08

Emilio Balcarce nació hace 89 años. Violinista, bandoneonista, compositor y arreglador. Trabajó con grandes como Alberto Castillo, Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo, Alfredo Gobbi y Leopoldo Federico. Formó el Sexteto Tango. En el 2000, asumió la dirección de la Orquesta Escuela de Tango, donde mantuvo por siete años un fluido contacto con jóvenes instrumentistas. Deja la batuta, pero nos deja su recuerdo.

¿Se imaginó llegar a esta edad y seguir dirigiendo?

Me parece mentira... Yo había querido largar antes, pero no pude, uno se deja llevar por el impulso. Hicieron bastante fuerza para que siga, pero los años van pesando y la posibilidad de hacer cosas va bajando. Todo tiene su tiempo.

¿Cómo han sido estos siete años con la Orquesta Escuela de Tango?

Muy interesantes. Sobre todo, el resultado que ha dado con chicos que no tenían ninguna experiencia tanguística, pero que sentían el deseo de meterse dentro de las raíces de la música popular. Si los chicos no hubieran tenido interés en conocer nuestra música, la OET no hubiera dado el resultado que dio. Hubo mucha garra de parte de los pibes. La OET es una familia y yo soy el abuelo.

Hagamos un poco de historia, ¿qué recuerda de los tiempos en que trabajó con Pugliese y con Castillo?

La Orquesta de Pugliese se manejaba como una cooperativa. Todos sus miembros estaban en mejores condiciones económicas que cualquier integrante de otras orquestas populares. Fue una satisfacción muy grande que me convocaran. Me quedé veinte años con Osvaldo porque estaba muy a gusto. Castillo fue un fenómeno. Había tal despelote de gente que a veces teníamos que pasar el contrabajo por arriba del público para llegar al escenario. El día que comenzamos con Castillo, el día que debutó en el “Palermo Palace” – creo que fue en el ’45 – para cruzar la avenida Santa Fe los coches tenían que parar y esquivar a la gente. Los bailes solían ser los sábados y domingos, pero con Castillo llegamos a trabajar de martes a domingos.

¿Cómo ve el futuro del tango en Argentina?

Si los chicos de hoy están con el tango es porque el tango tiene raíces fuertes. Pero se encuentran con un problema muy serio: la parte económica, las pocas posibilidades que tienen para desenvolverse profesionalmente. Pero tienen unas ganas locas. Ellos quieren hacer tango. ¿Con qué? Con lo que queda: con lo de Piazzolla, que es lo que quedó. No porque lo demás no gustara, sino porque lo demás desapareció. Sucedió que apareció otra música, copó los clubes, la radio, la TV, las grabaciones y desaparecieron las grandes orquestas. El único que pudo continuar fue Pugliese. Piazzolla se iba y después volvía, tocaba un poco pero todavía no podía entrar en lo popular.

El mundo sigue tratando bien al tango…

El interés por nuestra música llegó a todo el mundo, pero al final de cuenta es una moda. ¡Había que ver cómo aplaudían los chinos con Pugliese! ¡Los teatros estaban repletos!

¿Tiene algún nuevo proyecto? ¿Seguirá vinculado al tango?

Proyectos de bajo perfil: arreglos, composiciones. Con los años se va ganando en experiencia, pero para la composición hace falta espíritu creativo y cuando uno se pone muy viejo no se puede ser muy creativo. Seguramente, voy a tener arranques de componer y de vez en cuando se me ocurra hacer arreglos para que los toque la Orquesta Escuela del Tango o en algunos cuartetos o quintetos que los muchachos están luchando por llevar adelante.

¿Por qué no aparecieron grandes compositores en el tango en los últimos tiempos?

La composición se apoya en el interés que pueda despertar. El que compone lo hace para sí mismo pero también para llegar al público. ¿Cómo sabe el músico lo que va a gustar? Muy difícil saberlo hoy en día. Nosotros sabíamos porque componíamos la música, se hacían arreglos, se tocaba y podía verse una gran cantidad de gente cantando y bailando. ¿Y qué se grababa? Lo que gustaba más. Con la Orquesta Escuela estamos haciendo lo mismo. Hemos hecho mucha música nueva y tocamos la que más gusta y la otra la descartamos.

Emilio Balcarce se despidió de la Orquesta Escuela de Tango de Buenos Aires, pero su enseñanza quedó en el alma de los alumnos que tuvieron la suerte de tenerlo como maestro.

Foto: Emilio Balcarce se despidió de la Orquesta Escuela de Tango de Buenos Aires (Andrea Spirito).

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