Desde Mar del Plata, los hermanos Suffredini compartieron el Vivo de Instagram con el dirigente empresario y secretario de FEHGRA, Marcelo Barsuglia. En una charla amena y fluida dieron algunas pistas sobre su filosofía empresaria y el camino que siguen en esta crisis que vive el sector. El lunes 31 el entrevistado es Gabino Escribano, de Córdoba.

La Familia Suffredini conforma uno de los grupos empresarios del sector más reconocidos del país. Sus restaurantes Montecatini, que son un icono en Mar del Plata, y sus emprendimientos hoteleros en Las Termas de Río Hondo, Ushuaia, El Calafate y Bariloche sustentan su operación sobre la base del esfuerzo empresario, el trabajo dinámico con el equipo de colaboradores, la calidad y la innovación. El lunes 24 de agosto, los hermanos Guillermo y Alejandro fueron los protagonistas del espacio “Entre Colegas”, que FEHGRA creó para compartir en su Instagram Live -https://www.instagram.com/fehgra_ok/-. Fueron presentados por el dirigente empresario de Paraná y secretario de la Federación, Marcelo Barsuglia, quien al comienzo del encuentro mencionó al tercer hermano Suffredini, Daniel, vicepresidente de la Federación y que, si bien no era el entrevistado en esta oportunidad, seguía con atención el Vivo de FEHGRA.

El Restaurante

Consultados sobre el origen de la empresa familiar, Alejandro, el más chico de los hermanos, relató la llegada a la Argentina de su padre Luis, con 19 años, desde su Italia natal. Con anécdotas y palabras de admiración hacia su progenitor, dibujaron esos años en los que trabajó de sereno y recepcionista; y fueron signados por el encuentro con su amigo y socio, Ángel Ballabene, con quien soñaba tener un negocio gastronómico propio; y con Alicia, su esposa y compañera de toda la vida: “Estamos acá por ellos. Somos una familia de gastronómicos por ellos dos. Por mi viejo y por mi mamá que un día decidió ir a comer a Montecatini y allí lo conoció. Nuestra infancia pasó entre las mesas y la cocina del restaurante”. Para el inició de esa historia de amor, Luis ya había concretado su sueño y el de su amigo: “Hace 57 años abrieron el primer local Montecatini en Colón y Corrientes. Era un negocio muy innovador para ese momento”, dice Guillermo, y explican que fue uno de los primeros locales que empleó camareras, tenía la cocina a la vista, salían los platos con mucha velocidad, ofrecían mesas comunitarias que, si bien ahora están de moda, en esos años, era novedosas: “Tuvieron una visión futurista. El primer día que abrieron hicieron 1700 cubiertos, fue muy bien recibido por una Mar del Plata pujante y que vivía un momento de esplendor. Montecatini es nuestra empresa familia por excelencia”. Tienen cuatro locales y les ofreció la plataforma perfecta para animarse a invertir en la hotelería.

Los Pinos

“Nuestro primer emprendimiento hotelero se concretó en 1995 en Las Termas de Río Hondo. Mis viejos eran clientes del Hotel Los Pinos, íbamos de chicos y nos encantaba. Era un resort lindo pero orientado a gente adulta, con las termas como atractivo terapéutico. Los primeros seis años fueron muy complejos, porque el turismo interno estaba atravesado un momento complicado. Fue un proceso y llegamos a 2000 con adaptaciones y apuntando a la familia. Teníamos proyectado hacer un all inclusive, un negocio que le veíamos mucho potencial y con un hotel ubicado en un lugar que ofrecía un clima bueno, aguas termales, infraestructura adecuada. En 2002, cuando fue la gran crisis en Argentina, nos decidimos y fue el momento justo. Apuntamos a un producto para toda la familia, nos hicimos fuerte en gastronomía y entretenimiento, y fue explosivo. Los Pinos Resort & Spa Termal era el único lugar all inclusive”, explica Alejandro, y Guillermo aporta datos sobre el destino, que en ese momento tenía temporadas muy cortas. Con importante desarrollo turístico, hoy Las Termas de Río Hondo ofrece óptima conexión aérea, un moderno Autódromo que integra exclusivos circuitos internacionales, desplegó el producto Golf e impulsó el desarrollo de las termas, sobre la base indiscutible de ser la ciudad con la mayor cantidad de pozos termales de Latinoamérica: “Cuando llegamos en el ´95, las temporadas eran desde Semana Santa hasta septiembre. Hoy se abre todo el año”. Agregan que trabajan mucho en el producto, en el servicio, en el personal, en que sus huéspedes encuentren mejoras cada año.

Agregan que el desarrollo turístico de Las Termas de Río Hondo permitió que la comunidad tenga la posibilidad de encontrar empleo todo el año en su ciudad. “Hay un gran trabajo de la Provincia en extender la temporada. El desarrollo le cambia la vida a la gente. Nos llena de alegría de poner un granito de arena en esto. Somos del sector turístico, nos parece que es una herramienta para la generación de trabajo. El turismo debería ser Política de Estado, y creo que en Santiago del Estero se ha trabajado bien en ese punto”.

La Patagonia

En 2004, por iniciativa de Luis, quien entendió la proyección turística de El Calafate, desembarcaron en el Sur, con el Mirador del Lago Hotel. Tenía solo 20 habitaciones, pero estaba muy bien ubicado y poseía un gran predio. Los Suffredini desarrollaron un plan de negocios que incluía la ampliación a 70 habitaciones y la recategorización a cuatro estrellas. Dicen: “Fue una experiencia profesional excelente. Llegamos un poco antes del boom de El Calafate. Nos abrió la puerta del turismo internacional, del mercado de agencia, de la Patagonia”. Poco después incorporan tres nuevos establecimientos en alquiler en el mismo destino. La tercera ciudad que eligieron para desarrollar su ala hotelera fue Ushuaia, con la incorporación de dos hoteles emblemáticos, Las Hayas Ushuaia Resort y Los Acebos Ushuaia Hotel, con vistas al canal de Beagle y a toda la ciudad. Y por último llegaron a Bariloche, con el Hotel Panamericano, frente al lago Nahuel Huapi. “Tuvimos la idea de crecer en hotelería, de apostar al país, el turismo nos da oportunidades de desarrollo importante, y nos lleva al crecimiento del equipo de trabajo”.

COVID-19 y el trabajo de FEHGRA

Sobre la crítica situación del sector en 2020, Alejandro Suffredini dice: “Estamos listos para largar con todo porque los establecimientos son verdaderamente de primer nivel y el equipo de trabajo es excepcional”. Guillermo agrega que proyectan novedades para Montecatini: “Veníamos hablando sobre la necesidad de buscar un nuevo horizonte, aggiornar la empresa a los momentos que estamos viviendo, estamos desarrollando algunas ideas. Ahora la gastronomía está abierta, pero es muy complicado, con muy poca afluencia”. Dicen que la pandemia les “dio un simbronazo”: “Decidimos trabajar internamente, armamos un equipo para el manejo de crisis, nos apoyamos, tomamos decisiones momento a momento, consensuadas y pensadas desde distintos ángulos, con la opinión nuestra, de los gerentes, del equipo. Nos empujamos a hacer cosas que teníamos pendiente, una vuelta de tuerca en el concepto. Montecatini, por ejemplo, está muy vinculado a Mar del Plata. Queremos ir a otros lugares. Sentimos que la marca es reconocida a nivel nacional. Como dice Daniel, nuestro hermano mayor, vamos a volver mejores y estamos en ese camino”, explicó Alejandro.

Agregan que la ciudad necesita la próxima temporada de verano, siempre de acuerdo con los protocolos sanitarios: “Ojalá nosotros desde las instituciones y desde nuestro lugar podamos apoyar y contribuir para dar soluciones que den seguridad”.

Al mencionar a las instituciones, destacan el trabajo de FEHGRA y de sus dirigentes, que “se están esforzando para que la gastronomía y la hotelería sean mejores”.

Los hermanos Suffredini participaron en distintas instancias de formación creadas por FEHGRA, como la Escuela de Dirigentes o Cursos específicos en el exterior, como los dictados por el Basque Culinary Center. Destacaron las iniciativas de la Federación y el esfuerzo en proponer alternativas de alta calidad para la formación de los empresarios del sector.

Junto a Marcelo Barsuglia, con mucha experiencia en gastronomía, observaron las posibilidades gastronómicas de Argentina para posicionarse con nuevos bríos en el escenario internacional, como supieron hacerlo México o Perú. Y charlaron sobre la participación de Montecatini en el Torneo Federal del Chef de FEHGRA, que tiene su Gran Final en HOTELGA. Su equipo de cocineros alcanzó el podio en dos oportunidades, logrando el Tenedor de Bronce 2011 y del Tenedor de Oro 2012.

Los RRHH y la Dirección

Durante la hora en que se extendió la entrevista, en varios oportunidades, destacaron la importancia del equipo de trabajo: “el valor principal y distintivo de la empresa es la calidez humana del personal, el buen clima de trabajo. El producto es la conjunción de una dirección y un grupo de personas que ponen compromiso y corazón. Nuestros empleados están en los momentos difíciles. Y este es el peor de todos”.

Con respecto a la dirección de la empresa, indicaron que todos comparten las decisiones, aunque Guillermo está dedicado al desarrollo gastronómico, mientras que Daniel y Alejandro se encargan del hotelero. Los tres reciben los consejos de su padre Luis. Se trata de una empresa familiar, con más de 700 colaboradores, y destacan el apoyo de socios y de los mandos medios. Dicen: “Tenemos la idea de crecer, de aportar al país. El turismo nos da oportunidad de crecimiento importante. Hemos armado un equipo de trabajo muy profesional, y sentimos que el equipo nos pide crecer y eso es muy gratificante”.

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