El sábado próximo se celebrará en el país el Día del Trabajo y se espera que mucha gente salga a las calles, por lo que las autoridades temen que las medidas de prevención y distanciamiento queden en el olvido.

Con más de seis millones de infectados y 184.320 muertos, Estados Unidos se dirige al fin de semana del Día del Trabajo, el final no oficial del verano, con la convicción de que la amenaza del coronavirus no desapareció y el otoño se presenta con el regreso a las clases y los deportes.

Los estados del borde sur y occidental empezaron a mostrar una cierta disminución de casos, después de dos meses que provocaron más de 35.000 muertes.

Sin embargo, el sábado próximo se celebrará en el país el Día del Trabajo y se espera que mucha gente salga a las calles, por lo que las autoridades temen que las medidas de prevención y distanciamiento queden en el olvido.

Además, ese día marca para los estadounidenses el final de hecho del verano, no sólo por la proximidad del otoño, sino porque alrededor de esa fecha se estipula que vuelvan las clases presenciales, así como los deportes.

Sin ir más lejos, la ciudad de Nueva York debía comenzar las clases en las escuelas públicas con un sistema híbrido entre presencial y remoto a partir del próximo jueves 10.

Sin embargo, hoy la alcaldía anunció que lo pospuso para el 21, tras un acuerdo con los sindicatos para evitar una huelga de profesores, preocupados por los preparativos para la vuelta a las aulas en medio de la pandemia de coronavirus.

Estados Unidos lidera el mundo tanto en muertes como en infecciones confirmadas de coronavirus después del brote en Nueva York durante la primavera, seguido luego por el brote en el llamado “Cinturón del Sol” durante el verano.

Alrededor de 68.000 de las muertes en todo el país se produjeron desde el comienzo del verano, y la cantidad de infecciones entre los estadounidenses casi se triplicó en el mismo período.

Expertos en salud atribuyeron parte de la causa del aumento del verano a las reuniones del Día de los Caídos y del 4 de Julio, y ahora les preocupa que el Día del Trabajo contribuya a la propagación del virus.

De esos 68.000 decesos, 35.000 corresponden al llamado Cinturón del Sol, compuesto por los estados que se extienden en el borde sur del país: California, Florida, Texas, Georgia, Mississippi y Alabama, entre otros.

Si bien en las últimas semanas, los estados del sur registraron una caída en nuevos casos, nuevas muertes y porcentaje de casos positivo, Alabama es el único estado de la región que mantiene un aumento de las tres variables, mientras las muertes en Mississippi aumentaron.

Donald Williamson, presidente de la Asociación de Hospitales de Alabama, dijo que ese estado está viendo varias señales de advertencia desde el regreso de los estudiantes a las escuelas y universidades y la reanudación del fútbol americano en las escuelas secundarias.

«Si viéramos el mismo efecto del Día del Trabajo, estaríamos en peor forma que después del 4 de julio», enunció Williamson, quien aseguró que la pregunta es si el estado puede evitar un pico que llene camas de cuidados intensivos en los hospitales, de cara a las conductas del próximo sábado..

Por su parte, el gobernador de Mississippi, Tate Reeves, y el epidemiólogo del estado, Dr. Paul Byers, realizaron ayer una conferencia de prensa en la que imploraron a la gente evitar las grandes fiestas del Día del Trabajo.

En tanto, en Florida las muertes reportadas marcan un promedio de alrededor de 114 por día, por debajo de su máximo de 185 a principios de agosto.

Florida celebraba ayer el día de menor crecimiento de contagios -con 1.885 positivos- desde que se dispararan los casos a mediados de junio.

Ante semejante descenso, el gobernador Ron DeSantis anunció hoy que permitirá levantar la suspensión de visitas a los hogares geriátricos, una medida ejecutiva impuesta hace cinco meses en el estado.

Fuente: Télam

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