“Covid-19: ¿Qué podemos esperar a futuro de las vacunas y tratamientos en desarrollo para enfrentar a esta pandemia?” fue el título de la charla a cargo del prestigioso especialista de FUNCEI, organizada por FEHGRA en el marco de su Ciclo de Encuentros. Dijo: “El virus va a seguir con nosotros por un tiempo, por eso tenemos que seguir cuidándonos mucho”.

El 3 de septiembre, el doctor Gustavo Lopardo, médico infectólogo y coordinador docente de FUNCEI, Fundación del Centro de Estudios Infectológicos, del doctor Stamboulian, dictó la segunda charla formal, en el marco del Ciclo organizado por el Departamento de Capacitación y Formación Profesional de FEHGRA. En este caso, el tema se basó en la situación actual de las vacunas y los tratamientos para enfrentar el COVID-19, y su mirada con perspectiva a futuro.

“Muchas cosas han pasado desde la primera charla en donde hablamos de protocolos y, en septiembre de 2020, todavía nos queda mucho por aprender de este virus”, dijo y recordó que hace exactamente seis meses, el 3 de marzo, en Argentina se identificó el primer caso. Actualizó los críticos datos mundiales, que suman más de 25,6 millones de casos confirmados y más 850 mil muertes, y que ponen a América, por lejos, en el primer puesto de las regiones más afectadas, con 13,4 millones de casos, seguida por Asia y Europa con más de 4,3 millones de casos, cada uno.

El doctor Lopardo se preguntó cómo puede ser que algunas personas sean asintomáticas o presentes cuadros leves, mientras que otras lleguen a terapia intensiva o hasta mueran. Dijo que la evolución de la enfermedad se presenta tal como lo confirmó China al principio de la pandemia, y como después se vio en el resto del mundo, el 80% de los casos son leves, casi el 14% tiene síntomas severos, el 4% es crítico y 0,6% muere. Por otra parte, desde el principio se supo que los adultos mayores presentaban mayor tasa de mortalidad. Y que incluso los asintomáticos pueden contagiar.

Reforzó la importancia de un concepto que hoy por hoy se sabe que es básico para protegerse: hay que evitar el contacto estrecho, porque el contagio se propaga por haber estado en contacto, a una distancia de menos de dos metros, durante al menos 15 minutos, con una persona con diagnostico positivo para coronavirus y sin tapabocas, además hay que considerar que el contagio puede ocurrir desde las 48 horas previas a presentar síntomas.

La capacidad de contagio del coronavirus comparada con otras enfermedades es de 2 a 5 personas por caso positivo; mientras que el sarampión es de 12 a 18 personas; la viruela, de 5 a 7; el VIH/Sida de 2 a 5; y la gripe, de 2 a 3. Sin embargo, en el caso del coronavirus, con un distanciamiento social de menos de un metro el contagio es de casi 13%, mientras que a más de un metro es del 2,6%.

Gustavo Lopardo se refirió a la importancia de ventilar los ambientes, y de aquí la recomendación de no realizar reuniones sociales en espacios cerrados, ya que la ventilación disminuye el riesgo de transmisión.

Tratamientos

Si bien dijo que no se trata de una charla médica, asesoró sobre las drogas que se están estudiando y su eficacia en término de tratamientos. Reconoció que, como la enfermedad surgió de repente, no hubo tiempo de pensar nuevas drogas, sino que se empezó a trabajar en las que ya existían. Indicó que decenas de miles de personas en el mundo recibieron plasma, sin embargo, todavía ningún estudio concreto demuestra su efectividad: “El primer gran estudio que está por dar esa respuesta está diseñado por el Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires, en el que participaron una gran cantidad de centro del país. En pocas semanas definirá si el plasma sirve o no”.

También se refirió a otro diseño de científicos argentinos, el suero equipo anti SARS-CoV2, que se basa en darle un estímulo a los caballos -un animal que producen mucho anticuerpos-, para que produzca anticuerpos en cantidad e, igual que en el caso del plasma de convalecientes, se lo extrae y se lo purifica: “Este suero hiperinmune de los caballos es hasta 50 veces más activo que el plasma de las personas. Este estudio comenzó hace un mes en la Argentina, ya hay más de 60 pacientes que han participado. Tengo el honor de ser el coordinador de este trabajo, en el que participan más de 15 hospitales. Es un gran desafío”, dijo.

Se refirió a drogas que se empezaron a estudiar, como la hidroxicloroquina y la lopinavir/ritonavir, entre otras, y ya se determinó que no tienen beneficios clínicos para pacientes de COVID. La droga Remdesivir fue autorizada, aunque no aprobada. La Dexametasona se utiliza para pacientes severos y críticos, y es el primer avance que se vio, ya que disminuye la mortalidad.

Vacunas

El especialista dijo: “Hasta acá, hablamos de tratamientos, pero todos esperamos la vacuna, que va a permitir que volvamos a la vida como la conocíamos. Hay muchas investigaciones para la creación de vacunas, pero tienen que pasar por un esquema secuencial de seis pasos, que incluyen etapas exploratorias y preclínicas, etapa de desarrollo clínico, revisión, reglamentación y aprobación, y recién después la fabricación y el control de calidad”. Consideró que dado lo crítico de la situación es necesario acortar los tiempo, sin embargo, la creación de las vacunas lleva un proceso.

Y en este proceso aparecen tres fases. La primera se basa en aplicar las vacunas en voluntario sano para ver como lo tolera. La segunda fase se aplica en voluntarios sanos y se observa que nivel de anticuerpos genera. Y la tercera consiste en aplicar la vacuna en personas enfermas, siguiendo una metodología especial: la mitad recibe la vacuna y la otra mitad recibe placebos. Los resultados de las muestras se comparan y se determina si funciona. Dijo que hay seis vacunas en la última fase de la investigación.

Las vacunas denominadas Moderna/NIH y AstraZeneca/Oxfor -que se va a fabricar en Argentina- están recibiendo mil millones de dólares cada uno para financiar el desarrollo de la vacuna. En el caso de la Moderna, ya participaron en el ensayo clínico Fase 3 alrededor de 30 mil personas y se esperan los resultados finales para octubre de 2022. Con respecto a la de Oxford, en la misma Fase 3, participaron 10 mil personas y se esperan los resultados para agosto de 2021.

Gustavo Lopardo no es optimista en cuanto a la posibilidad de pensar en una vacuna en 2020: “El virus va a seguir con nosotros por un tiempo, por eso, tenemos que seguir cuidándonos mucho, y hacer los mayores esfuerzos por iniciar una vida habitual con el mayor cuidado, pensando que la vacuna no está a la vuelta de la esquina. Van a llegar en un tiempo más”.

También mencionó los interrogantes que giran en torno a las vacunas: ¿Funcionarán las vacunas en estudio? ¿Cuál será la tolerancia? ¿Tendrá efectos adversos en el corto, mediano o largo plazo? ¿Qué nivel de protección tendrán los adultos mayores? ¿Qué grupo de población debe vacunarse como prioridad?

Como conclusión, el doctor Gustavo Lopardo explicó que estamos frente a una pandemia a la que vamos conociendo día a día; que América es el continente más afectado; que se están estudiando gran cantidad de tratamientos y vacunas; y que la prevención es la estrategia que hoy disponemos en casa y en el trabajo.

Otros Virus

El brote de COVID-19, declarado pandemia por la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo, generó una crisis global inédita para nosotros, pero que tiene precedentes en el mundo. El doctor Lopardo puso perspectiva sobre lo que está sucediendo, compartiendo algunos datos de las pandemias que sufrió la humanidad. Las más letales fueron la Peste negra (1347-1351), con 250 millones de muertes; la Viruela (1518), con 500 millones de muertes; el Sarampión (1757), con 250 millones de muertes; y el VIH/Sida (1981-actualidad), con 39 millones de muertes.